La Pequeña ciudad de P.

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jueves, 28 de febrero de 2013

Bologna Ragazzi Awards 2013

En menos de un mes tendrá lugar la inauguración de la 50 edición de la feria de Bolonia. Los motores se están calentando y las primeras noticias empiezan a llegar sobre lo que allí se cuece. Ya se conocen los premiados del Bologna Ragazzi Digital Prize- premio para Four Little Corners, de Dada Company (Bilbao)- así como algunos de los álbumes que han conseguido alzarse en la cumbre de los prestigiosos premios.

Un pajarito me ha contado entre los galardonados con mención (categoría de ficción), está uno de los libros más deseados en la biblioteca de la Pequeña ciudad, una pieza insólita de una extraña pareja, Marc Twain & ATAK. Con todos ustedes, L'Etranger mystérieux.


L'Etranger mysterieux. Mark Twain; il. ATAK. Albin Michel, 2013

L'Etranger mysterieux. Mark Twain; il. ATAK. Albin Michel, 2013

L'Etranger mysterieux. Mark Twain; il. ATAK. Albin Michel, 2013

L'Etranger mysterieux. Mark Twain; il. ATAK. Albin Michel, 2013

Otros premiados son algunas de las estrellas que ya pudieron verse en Montreuil como Le dictionnaire fou du corps, de Katy Couprie, publicado por Thierry Magnier, o Toutes les maisons sont dans la nature, de Didier Cornille en Hélium (cuanto me gusta este también, un tratado de arquitectura para pequeños que encandilará a los mayores).

Le dictionnaire fou du corps. Katy Couprie. Thierry Magnier, 2012

Toutes les maisons sont dans la nature. Didier Cornille. Hélium, 2012

Por último y dentro de la categoría New Horizons, premio y mención se van a México, enhorabuena a Ediciones El Naranjo y El Colegio de México por sus álbumes Diccionario para Amar y Sones y leyendas de Tixtla. El primero recoge el trabajo de 12 escritores y 12 ilustradores; el segundo es fantástico, como muestra el cover.

martes, 26 de febrero de 2013

Gaticos

¡Miau! sí, ¡Miau! ¿Por qué miau? porque le faltan gatos al blog ¿no?. Son muchos los artistas, escritores, dibujantes, etc que encontraron su inspiración en estos pequeños felinos. Los gatos están en todas partes, en la calle, en las casas, en los tejados, pero la cosa va más allá cuando descubrimos que también están en el cerebro- hace un tiempo al cerebro artificial de Google lo primero que se le ocurrió buscar fue un gato-.

Total, que me he puesto a pensar y he dicho: ¡Apenas tenemos gatos! y no hay ciudad que se precie, que no tenga gatos por sus calles. Pues ¡Ea! una de gatos en su tinta...


Tomi Ungerer

Pablo Amargo

The cats of Copenhagen. James Joyce

Andrew Gorey

Abner Graboff

Cat Nap. Jacques Hnizdovsky, 1979

Dundee cat. Etching, 2000. David Hughes

Gato y pez. il. Neal Curtis. Libros del Zorro rojo

The cat that walked by himself. Rudyard Kipling

André François

Ronald Searle

Wanda Gag. Millions of cats. Putnam

¿Qué? ¿Suficientes gatos? tal vez sean suficientes, pero para no dejar ni un solo ratón sin enemigo, soltaremos unos cuantos más, ¡apartaos que van!

Jim Flora. Mambo for cats


Atelier Vostok. Un sedicesimo. Corraini


Celestino Piatti

Carel Capek

Tomi Ungerer

The Literary Cat,1977. Editada por J.C Suares e Seymour Chwast. Il. Suares

William Wondriska

John Alcorn

Nolan Pelletier. True love

Kilkenny Cats Seymour Chwast


Y así podríamos llegar a un millón, o varios millones, como los de Wanda Gag, sería un no parar. Desde aquí, nuestro pequeño y sencillo homenaje a los gatos-musas de: Andrew Gorey, Julio Cortázar, Borges, Boris Vian, Frank Zappa, Charles Bukowski, Gustav Klimt, Ray Bradbury, Saul Steinberg, Edgar Allan Poe, Alexis Rom, Joey Ramone, María Zambrano, Charles Chaplin, Georges Perec, Aldous Huxley...

A estas alturas del post no sé si deciros hasta la próxima o simplemente miau. Como no me decido, sirva de remate una estrofa del Hey men (are you really living) de Mr. E, otro que no olvida a los gatos en sus composiciones:

Now what would you say if i told you that
Everyone thinks you're a crazy old cat
Hey man now you're really living

Eels

domingo, 24 de febrero de 2013

Watermelon man

Watermelon man o lo que viene siendo lo mismo, el vendedor de sandías, es una historia a la que dio vida Herbie Hancock en 1962. Seguro que la conoces...

Partitura de Watermelon man. Herbie Hancock

Watermelon man es una de las piezas de jazz más conocidas del planeta, una melodía inconfundible que sigue sonando igual de fresca que cuando a principios de los 60 Hancock, fichado por Blue Note, se encerró en un estudio a grabar el que sería su primer disco, Takin' Off. Tras su publicación, el primer corte del disco comenzó a sonar en todas las emisoras de rhythm & blues americanas. El chico de las sandías se convirtió en una pieza de referencia para todos los músicos del planeta.

Pues un día del 2012 Chema Peral, dibujante y seguidor de Herbie Hancock, escuchaba al Cifu de Radio 3 diciendo que se cumplía el 50 aniversario de la publicación de la canción. Inmediatamente se puso a maquinar cómo podía celebrar un aniversario de tal magnitud, obviamente ilustrándolo, pero ¿cómo darle sentido y la fuerza que merecía al proyecto?. En principio pensó en hacer él mismo una ilustración y subirla a su blog...le pareció inconsistente, con poca proyección. Entonces pensó que la música es una de las musas de ilustradores, diseñadores y artistas, ¿por qué no invitar a más gente al homenaje? Así nació El vendedor de sandías.


El vendedor de sandías. Lola Manzano

Todos los participantes del homenaje ilustrado debían cumplir un único requisito a la hora de presentar sus propuestas:

"Se trataba de crear una ilustración cuadrada y utilizando dos tintas, una verde y otra roja, más una tercera procedente de la mezcla de estas dos."

Chema Peral 

La parte técnica se resolvía de esta manera tan sencilla, y la temática estaba clara: haz lo que quieras, aquello que te inspire la canción. Veamos algunas de las 33 pepitas que dan vida al estupendo homenaje de Chema Peral a la canción de Hancock.


El vendedor de sandías. Ivan Bravo

El vendedor de sandías. Judit Armengol

El vendedor de sandías. Oscar Cabezas

El vendedor de sandías. Arnal Ballester

El vendedor de sandías. Inma Lorente

El vendedor de sandías. Christian Inaraja

El vendedor de sandías. Gerard Armengol

El vendedor de sandías. Riki Balanco

El vendedor de sandías. María Corte

Pues sí amigos, de esta guisa se presenta un proyecto que espero que llegue al papel y que de la librería o canal de venta que los chicos de Crean y Chema Peral estimen, venga a mi biblioteca, donde será recibido con honores. Entre los participantes: María Corte, Riki Blanco, Oscar Cabezas, Christian Inaraja, Arnal Ballester... y así hasta 33, buena parte de ellos viejos conocidos y favoritos de la Pequeña ciudad, ¡un lujo!.

Crean ha montado un minisite donde se explica el proyecto y se exponen las ilustraciones de los artistas que han participado en el proyecto de Chema Peral. Podéis suscribiros por correo a su newsletter y recibir en vuestra cuenta cada una de las ilustraciones del proyecto.

Enhorabuena a Chema Peral, a Crean y a todos los participantes de este magnífico proyecto de 33 artistas, dos tintas y una canción. ¡Bravo! Hancock estaría encantao.


Si todavía no ponéis en pie los acordes de la canción, aquí os la dejo.




Todo sobre El vendedor de sandías, Herbie Hancock y Chema Peral, por aquí:



miércoles, 20 de febrero de 2013

L'éléphouris: ¿amigos para siempre?

Amigos para siempre, means you'll always be my friend. Amics per sempre, means a love that cannot end... es lo que se creyó el elefante. Mi desvarío proviene de una vieja historia; esto lo convierte en un desvarío documentado, más veraz si cabe, pero ya me dirán qué de real hay en esta fábula. Con todos ustedes L'éléphouris, o el principio de una nueva vida y el final de una gran amistad.

L'éléphouris. Jean Baptiste Labrune; il. Jerémie Fischer. París: Magnani, 2012


L'éléphouris. Jean Baptiste Labrune; il. Jerémie Fischer. París: Magnani, 2012

Antiguamente, el elefante y el ratón eran "los mejores amigos del mundo". Fueran a donde fueran, siempre iban juntos, no se separaban ni por todo el oro del mundo, así era sencillo encontrarse al gran elefante coronado por dos dientes y un bigote, su amigo el ratón.

Pero un día todo cambió, la tierra se estremeció ante el rugido de un volcán y un terremoto sacudió la tierra y a todos los seres que la habitaban. Mientras revoloteaban por el aire, se producía un inusual fenómeno: todos los animales se habían mezclado, convirtiéndose en unos extraños y ridículos seres.



L'éléphouris. Jean Baptiste Labrune; il. Jerémie Fischer. París: Magnani, 2012

L'éléphouris. Jean Baptiste Labrune; il. Jerémie Fischer. París: Magnani, 2012

L'éléphouris. Jean Baptiste Labrune; il. Jerémie Fischer. París: Magnani, 2012

El canguro y el hipopótamo se convirtieron en un kanghippo, el mosquito y el buitre se fusionaron en vaumoustiquour y así un sinfín de híbridos cuyo único atributo era la excentricidad, o mejor dicho, la ridiculez.

Pero aunque todos se miraban extrañados, había una pareja especialmente satisfecha con la nueva vida: el elefante y el ratón, osea, el éléphouris. El ratón no dejaba de gritar que él y su amigo eran inseparables, ¡Y más que nunca!, su aspecto era muy pero que muy particular y la vida en común no parecía tener más que ventajas. Pero llegó la hora de comer. Oh, oh, ¡Houston, tenemos un problema!



L'éléphouris. Jean Baptiste Labrune; il. Jerémie Fischer. París: Magnani, 2012

L'éléphouris. Jean Baptiste Labrune; il. Jerémie Fischer. París: Magnani, 2012

Y es que a la hora de comer cada uno tira para su lado: el ratón que si queso, que si queso y el elefante, que si hojas y hojas tiernas de baobab; nada que ver. Así que un día pasó lo que tenía que pasar, que ambos se cansaron de comer lo que más odiaban; estaba muy bien eso de ser inseparables y los mejores amigos del mundo, pero con la comida no se juega amigos y la cosa acabó de nuevo saltando por los aires. El éléphouris estalló. El ratón, desde el interior del elefante, tuvo que agarrarse la trompa llena de hojas a la que se aferró con sus garras y patas, haciendo unas cosquillas terribles al paquidermo, que sin poder contenerse estornudó.

Fue tal su estornudo que tembló el suelo y a la par, temblaron las montañas, y de nuevo los animales flotaban como plumas en el aire.


L'éléphouris. Jean Baptiste Labrune; il. Jerémie Fischer. París: Magnani, 2012

De repente la tierra descansó y los animales se posaron como si nada hubiera pasado. Todos habían recobrado su aspecto original, sin mezclas; ya no eran ridículos, eran animales como Dios manda. El ratón, al saberse roedor de nuevo, no perdió ni un minuto en agenciarse un sabroso trozo de queso y el pobre elefante...Pues el pobre elefante no volvió a acercarse a un ratón en su vida, solo pensarlo le entraban cosquillas por la nariz. Y esta es la verdadera historia de porqué los elefantes y los ratones no pueden ser amigos.

Se lo dije al principio del post, no se fíen de lo que aparentemente podría venderse como una bella amistad, no se fíen, ¿que por qué? porque aunque inseparables, los protagonistas del éléphouris no eran compatibles (bien es sabido por todos que el queso no le gusta a todos los vegetarianos).

L'éléphouris es un pequeño álbum de la joven editorial francesa Magnani (creo que un sello de la casa Memo) que nos presenta una historia llena de giros cómicos impresa en papel Munken. El humor y la gráfica nos hacen sonreír a lo largo de todo el libro; las ilustraciones son claras y contundentes, son sencillos collages que combinan color y forma como refuerzo de la narración textual (con una tipografía clara y atractiva para primeros lectores y lectores en marcha), en resumen, un libro estupendamente editado.


L'éléphouris. Jean Baptiste Labrune; il. Jerémie Fischer. París: Magnani, 2012


Jerémie Fischer es ilustrador y Jean Baptiste Labrune es maestro de escuela primaria en París. 


Un estupendo ejemplo de álbum ilustrado, donde narración visual y texto bailan al son de la misma melodía, una que decía: un elefante se balanceaba.... 

Todo esto y mucho más en: 

sábado, 16 de febrero de 2013

Romek Marber, el tipo del grid

Romek Marber Grid

¡Ajajá!, con que pensabais que hacer un cover era cosa de aficionados, ehhh? pues va a ser que no, y nada mejor que partir de uno de los fieras del diseño editorial de todos los tiempos, Romek Marber, el padre del grid que veis sobre estas líneas.

Romek Marber nació en Polonia en 1925. Se mudó a Inglaterra en 1946 para matricularse en la St. Martin School of Art- se especializó en Commercial Art- y una vez titulado, continuó su formación en la Royal College of Art. Sus primeros trabajos fueron a parar a las portadas del The Economist, lo que le dio mucha visibilidad; gracias a ellas Marber fue fichado por Pengüin para el rediseño de colección de bolsillo Crime Series.

Era 1960, cuando Germano Facetti fue nombrado director de arte en Pengüin (en los 40 había sido el cargo de Jan Tschichold). Le encantaban los cover de The Economist y no tardó en encangar una muestra de trabajo a Marber, dos cubiertas parar Simeon Potter.


Romek Marber

Tras los resultados favorables del primer encargo, Marber se puso al frente del diseño de esta colección. A medida que creaba nuevas cubiertas, se dio cuenta de que éstas se debían homogeneizar para lograr uniformidad visual entre sus componentes.

Romek Marber

Romek Marber

Romek Marber

Romek Marber

“The grid divides the cover into areas of white and green, determines the typography and the placing of type and picture, and is particularly important when artwork is commissioned from divers illustrators/ designers whose styles differ.”


[Más o menos, algo así..."El grid divide la cubierta en áreas de blanco y verde, determina la tipografía así como la colocación de tipo e imagen, y es especialmente importante cuando se encarga material gráfico a ilustradores o diseñadores de estilos diferentes."]

Marber estaba convencido de que las tipos usadas para los cover de las ediciones de bolsillo eran poco llamativas, no invitaban a coger ese libro, por lo que había que conseguir impacto visual con elementos como la tipografía para que el lector eligiese un libro de Pengüin, porque reconoce sus letras (inspiración del diseño suizo), su color, el tipo de imágenes, etc. Además, consiguió un mayor atractivo en sus cubiertas, impregnándolas de un estilo similar al de los carteles cinematográficos. Dicho por él mismo:

"Reading the books was in itself a relaxed diversion and doing a cover was the excitement of trying to get across what I had just read in a single image."

Sin duda, Marber consiguió su proposito. A la famosa plantilla de la Pengüin Crime Series se la conoce con el nombre de Marber Grid. A continuación, algunas de las cubiertas ilustradas por otros artistas:


Take Two at Bedtime by Margery Allingham. Design by Germano Facetti.

Night's Black Agent by John Bingham. Design by Anne Gibson

Lo que consiguieron en los 60 Romek Marber, Germano Facetti y John Sewell con la plantilla y el verde de la serie Pengüin Crime, son la definición por antonomasia de diseño de colección. Un referente a seguir por todos los que trabajan en el noble arte del diseño editorial.

Por último y para los más inquietos, el blogger & diseñador inglés Aegir Hallmundur, ha hecho un estupendo paso a paso del trazado del Marber Grid. Podéis verlo en su blog y en solo 12 pasos tendréis vuestra propia plantilla.

Aegir Hallmundur (Ministry of type). Constructing the Grid.



Fuentes y más Marber en:
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