La Pequeña ciudad de P.

La Pequeña ciudad de P.

jueves, 31 de diciembre de 2015

Por un feliz e ilustrado 2016

Queridos e ilustres inquilinos, paseantes y visitantes de La Pequeña ciudad de P., hemos preparado nuestro kit de mejores deseos para este inminente 2016.

A letter to anywhere. Al Hine; il. John Alcorn. NY: Harcourt, 1965

A letter to anywhere. Al Hine; il. John Alcorn. NY: Harcourt, 1965

Ya los hemos dejado en el buzón, así que ahora solo queda esperar a que den las 12 para que comiencen a cumplirse; sin prisa pero sin pausa, y que se vayan cumpliendo.

Gracias por otro estupendo año de lecturas compartidas, de comentarios, de visitas fugaces... ¡gracias! a los lectores, ilustradores, diseñadores, editores y a todos aquellos que de una manera u otra dais vida al censo de esta Pequeña Ciudad.

Salud y a reponerse de los empachos.


¡Feliz Año Nuevo Familia Ilustrada!



Fuente de las imágenes:



jueves, 24 de diciembre de 2015

¡Feliz Navidad!

Jean Jullien

Feliz Navidad, Boas Festas, Merry Christmas, Bo nadal, Joyeux Noël, Bon Nadal, Fröhliche Weihnachten, Buon Natale, Zorionak eta Urte Berri On.


Ilustración:


martes, 22 de diciembre de 2015

El tren de Wade Ray

¿Alguien sabe dónde ha ido a parar el tren de este hombre? ¿tampoco tienen noticias del libro? esperen, esperen ¿saben de quién les estoy hablando?. Tal vez me haya adelantado un poco y el arranque del post debería haber sido del tipo: ¿conocen a Wade Ray? como nunca es tarde, retomemos.

Wade Ray es un autor/ ilustrador americano, nacido y formado en Chicago e hijo de diseñadores y fundadores de una escuela de diseño. Hasta aquí nada sorprendente ¿no?. Sigamos. Ray se hizo profesor con los años, además de coleccionista de soldaditos de plomo; pintaba una acuarela cada día, parte de su secreto para ser feliz y tener una vida plena pero ¿y? ¿a que todo esto no les dice nada? pues y, y, y un día en medio de su jornada laboral- hacía carteles para teatro e ilustración para clientes como Knopf o la farmacéutica Abbott- se le ocurrió hacer un libro infantil ¡oh, sí! ¡y vaya un libro!, no solo por su fabuloso estilo de ilustración, sino por la historia que contaba y el título que puso a ese álbum:
A train to Spain: Ingenious French villagers build a train

¡Ahh! ¿que no se lo creen? pues miren, miren...

A train to Spain. Wade Ray. Nueva York: Knopf, 1963

¿Perplejos? ¿patidifusos? no sé ustedes pero a mi aún me tiemblan las piernas de la emoción de pensarlo, sí, pensar en ¿qué pasó por la cabeza de este padre de familia en 1963 para hacer un libro como este? Por más que he tratado de averiguar, no he sido capaz de recuperar información alguna sobre un viaje de Wade Ray a España; su carácter viajero le llevó a lugares como el Caribe, México, Europa y Tahití (viajaba buscando olas y dunas que pintar con sus acuarelas).

El caso es que si el libro en sí les ha llamado la atención, la historia que cuenta es más sorprendente si cabe. El érase una vez es de traca. Ahí va un breve resumen: érase una vez un pequeño pueblo de montaña francés limítrofe a nuestro país al que llegó una invitación por medio de una llamada telefónica. Se trataba de la invitación de un gobernante español que convidaba a todos los vecinos galos a que asistieran a la FIESTA ¿qué fiesta? no me pregunten, pero se ve que el evento era un "must" y ante tan sugerente convocatoria los vecinos franceses enloquecieron y no se la podían perder. ¡Ah claro! el furor y las ganas de algarabía les impedía pensar y pasaron por alto cómo vendrían a España hasta que el alcalde trató de decirles que no había manera de llegar aquí desde el sur de Francia. De repente una voz irrumpió el pleno municipal para devolver la ilusión a los motivados vecinos.

A train to Spain. Wade Ray. Nueva York: Knopf, 1963

A train to Spain. Wade Ray. Nueva York: Knopf, 1963

¿Cómo? ¿que no hay modo de desplazarse? ¡pues lo fabricaremos!- gritó el viejo ingeniero- ¡fabricaremos un tren!. El alcalde estaba desesperado, no dejaba de repetir que allí nadie sabía cómo construir un tren y menos aún para ir a una fiesta. El viejo ingeniero, con absoluta serenidad dijo que sin problema, él mismo guiaría la operación y a partir de ahí esto fue lo que ocurrió.

A train to Spain. Wade Ray. Nueva York: Knopf, 1963

A train to Spain. Wade Ray. Nueva York: Knopf, 1963

A train to Spain. Wade Ray. Nueva York: Knopf, 1963

A train to Spain. Wade Ray. Nueva York: Knopf, 1963

Los vecinos franceses unen sus fuerzas y consiguen superar los obstáculos del camino. Para ello talaron árboles, levantaron un puente por el que atravesar el río y hasta excavaron un túnel a través de las montañas que les permitió llegar con su tren al destino anehalado: la FIESTA española.

No sé qué fiesta podría tener tal capacidad de convocatoria en los años 60 (la primera y única edición del libro es de 1963) ya que para entonces no había ni Primavera, ni Sonar y dudo que se dieran tal paliza para legar a la Festa do Pulpo do Carballiño, pero ¿quién sabe? o como dirían en la orilla gallega, habelas hailas. El caso es que el tren llega a España.


A train to Spain. Wade Ray. Nueva York: Knopf, 1963

Y otra cosa no, pero España sube a lo alto del podium en lo que a fiestas se refiere. Pasen y vean que alboroto, parece la Fiesta de los Pogues. No faltaba de nada: que si noria, que si tiovivo, banda desfilando, toros- sí, por desgracia, también hay un asesino luchando contra un pobre astado- bailes multitudinarios en los que mueven las caderas hasta los burros o los osos ¿qué? ¿se puede pedir más a una fiesta?

El caso es que los galos estaban encantados, tanto es así que el alcalde agradecido con los españoles, prometió volver el próximo año, algo que enfureció sobre manera al ingeniero que no tardó en apuntillar: ¡Tonterías!, ¡Volveremos la próxima semana!

¿Qué les parece? un ingeniero francés y un pueblo entero- alcalde incluido- enamorados de nuestra tradición popular; a pesar de sonar a tópico, es cierto eso de que todo el mundo quiere venir de fiesta por estos lares, pero díganme ¿creen capaz de construir un tren para llegas a España a alguno de los millones de turistas que visitan nuestro país? no, definitivamente el pueblo del otro lado de los Pirineos ha sido el más motivado de la historia en lo que a fiestas se refiere.

El artista testaba cada uno de los sencillos párrafos de su libro con el mejor aparato crítico de la época: sus hijos, que le orientaban a la hora de elegir las frases e ilustraciones con más gracejo. Creo que no volvió a hacer ningún otro libro infantil a pesar de la buena acogida que tuvo el Train to Spain en su momento.

Wade Ray falleció en 2011. Cuentan sus hijos que mientras trabajaba, escuchaba jazz, sobre todo a Miles Davis y a John Coltrane. Como para no estar inspirado.

Y hasta aquí el extraño tren que pasó por la cabeza de un artista de Chicago, recogió a sus pasajeros en el sur de Francia y desgraciadamente nunca llegó a catálogo alguno de editoras españolas. Un tren cargado de misterio, nonsense e ilustración de la buena a partes iguales (podría ser xilografía ¿verdad?). Recuerden: ¡Viajeros al tren!



Más Wade Ray y su tren fiestero en:

http://www.waderaypaintings.com/
http://beeskneesbooks.blogspot.com.es/2008/05/train-to-spain.html
http://ameblo.jp/darukyo/archive3-1-201012.html

martes, 15 de diciembre de 2015

Ray-Ray, Hurra!

Bernice Alexandra Kaiser, mundialmente conocida por su apodo Ray-Ray, o mejor dicho por su nombre de casada Ray Eames, nació en Sacramento tal día como hoy de 1912. ¡Feliz cumpleaños Ray-Ray!

Ray junto al proptotipo de la pieza The Toy, 1951

Ray fue una mujer de enorme talento y determinación, y al margen de su matrimonio con Charles, demostró al mundo su capacidad artística a través sus creaciones textiles, el diseño de muebles o la creación del estudio junto al que fue su marido y del que salieron las primeras maquetas de la Eames House de Palisade, una de las obras más reconocidas de la arquitectura moderna.

Conoció a Charles en la universidad, él era su profesor, quien se divorció de su primera mujer para casarse con Ray y desde entonces y hasta los 70, el trabajo de ambos 
revolucionó el mundo del diseño: muebles, juguetes, casas prefabricadas... Ella estaba profundamente enamorada de Charles, lo cuidaba y veneraba como al mayor de sus héroes. Miren que ternura y belleza de cartas escribía a su amado durante sus estancias fuera de América:

Carta de Ray A Charles durante la estancia de éste en París, extraída de la monografía
Eames: beautiful details, publicada por Ammo Books en 2014

En estos trozos de papel seda Ray-Ray anotaba a Charles sus encargos le decía dónde comprar o cómo llegar a las tiendas; ponía recordatorios para que su marido no olvidara nada y aderezaba tan sutiles misivas con corazones y otras carantoñas escritas con las que rellenar su ausencia.

Siempre supo estar en el lugar adecuado. Aunque tanto o más iluminada para las artes que su marido, ella le cedió espacio y supo ser esa "gran mujer" a la sombra del gran diseñador del Mid Century. A ella le sobraba talento para despuntar con luz propia, pero la época y las cuestiones de género la hicieron ir a parar a un segundo plano que realmente no fue justo con ella.

Charles falleció en 1978 de un infarto, y el mismo día de agosto, solo que 10 años después, falleció Ray.

La primera biografía que leí de ambos finalizaba más o menos en el mismo lugar que la línea que acabo de escribir. Fue tiempo después y gracias al documental de 2011, Eames: The Architect & The Painter de Jason Cohn, cuando descubrí que lo que aparentemente había sido una historia de amor que solo pudo romper la muerte, no fue tal, ya que en los 70, unos años antes del fallecimiento de Charles, otra mujer se cruzó en el camino de la pareja separándolos para siempre (ni el documental cuenta la verdad verdadera, el lugar exacto en el que él falleció). Pese a todo, Ray luchó por hacer prevalecer el exquisito trabajo que hizo junto al que había sido su marido y tras su muerte, se dedicó a catalogar todo su obra para poder ser legada al futuro, una tarea que la mantuvo ocupada hasta el mismo día de su muerte.

Juntos, fueron una pareja decisiva en el diseño del S. XX. Ella, sola, fue una enorme diseñadora a la que la historia del diseño todavía le debe el espacio que se merece.

Así que, por poco que sea, aquí les dejo mi particular felicitación de cumpleaños a Ray-Ray, una de mis mayores fuentes de inspiración. Quédense con esta frase suya y entiendan porqué:


"What works good is better than what looks good, because what works good lasts"



Fuentes y más

martes, 8 de diciembre de 2015

Un petisco de Pessoa

Este librito es un petisco (un bocado delicioso para los portugueses y los amantes de el país vecino) y su narración textual y visual es como un paseíto por el Chiado agarrados del brazo de alguien a quien quieren. Es un libro de azul atlántico, el de las enormes olas del cabo San Vicente y su paté de sardinas. Es un libro con pajarita y gafas de miope; un libro sobre Pessoa y para Pessoa, del que hace solo unos días se ha celebrado el 80 aniversario de su muerte y al que todavía se le extraña más allá de las calles de Lisboa.

Pessoa, gafas y pajarita. Jesús Marchamalo; il. Antonio Santos. Madrid: Nórdica, 2015

A Fernando le gustaba la música y por supuesto, le gustaban los libros. Su madre escribía versos y su padre era crítico musical; también vivía en casa la abuela Dionísia que estaba como una regadera y lo miraba con ojos raros. Era un nene solitario, aunque para eso contó con la inestimable presencia de su amigo imaginario Chevalier, al que escribía cartas; pero este solo fue el primero de la pandilla imaginaria, después llegaron Alberto Cairo, Ricardo Reís o Álvaro de Campos.


Pessoa, gafas y pajarita.
Jesús Marchamalo; il. Antonio Santos.
Madrid: Nórdica, 2015

Pessoa, gafas y pajarita. Jesús Marchamalo; il. Antonio Santos. Madrid: Nórdica, 2015

Vivió durante años en África y finalmente la abuela taradita, que estaba más cuerda de lo que parecía, dejó su herencia a Fernando, que invierte el dinero en comprarse una pequeña imprenta: Empresa Íbis. Tipografía Editora. Oficinas a Vapor. Allí se encontró una vieja Minerva con la que soñaba embarcarse en enormes proyectos comerciales ¿han oído hablar de su eslogan para Coca Cola? Marchamalo dice que "posiblemente" fue el peor de la historia de la publicidad, y no le falta razón, pero sacado de contexto y época y conociendo la cabeza de la que salió, no es sino otra de las grandes genialidades literarias de Pessoa. Años más tarde volvería a retomar la tentativa de empresario con la editorial Olisipo.

Pessoa, gafas y pajarita. Jesús Marchamalo; il. Antonio Santos. Madrid: Nórdica, 2015

Don Fernando decía: "El amor es bueno, pero es mejor el sueño", y es porque el primero no le dio grandes alegrías. Su amor platónico y epistolar fue Ophélia a la que hacia reír con aquellos besos de cosquillas con bigote. Se quisieron mucho, pero como dos niños.


Pessoa, gafas y pajarita. Jesús Marchamalo; il. Antonio Santos. Madrid: Nórdica, 2015

El alcohol y la soledad fueron compañeros inseparables de los días de Pessoa. Vivir sin pareja y la muerte de su madre le condujeron al aislamiento. Escribía sin cesar y guardaba todos sus legajos en un viejo baúl, un arcón ámbar, del mismo color que sus dedos teñidos por la nicotina; Pessoa y el tabaco o cómo extraviar las colillas entre los engranajes de una máquina de escribir.

Dijo adiós un 30 de noviembre de 1935 en el Hospital de São Luís dos Franceses de Lisboa. Tenía 47 años y el hígado hecho trizas. Murió recién afeitado, sin la pajarita torcida y pidiendo que alguien le acercara sus gafas- esas fueron sus últimas palabras-. Siete años después de su muerte, sus amigos abrieron el baúl y ordenaron y comenzaron a editar su obra.



Pessoa, gafas y pajarita. Jesús Marchamalo; il. Antonio Santos. Madrid: Nórdica, 2015

Marchamado, autor de esta pieza homenaje, consigue con su narración evocar al lector los mismos ambientes y sensaciones de las calles grises y húmedas de Portugal que tan bien retrataba Pessoa en El año de la muerte de Fernando Reis, Antonio Tabucchi en La cabeza perdida de Damasceno Monteiro o Amália en su Rua do Capelão. Tiene una gran destreza para hacer perder peso a la soledad, algo que consigue hilando anécdotas, palabras divertidas y sueños de vanguardista que nos hacen olvidar la tristeza en la que vivió inmerso él y todos sus heterónimos. 

Antonio Santos, una vez más, hace bailar sus fabulosas composiciones (grabados) al ritmo de su pareja literaria, Jesús Marchamalo. El equipo viene trabajando a la par desde que iniciaron la colaboración con La Vanguardia en la que Jesús escribía y Antonio ponía cara al protagonista. Juntos fueron los responsables de una estupenda colección de escritos llamados Historias privadas de libros y autores, en los que el escultor y pintor oscense retrató a Joyce, Nabokov, Pessoa, Woolf, o Blixen entre otros.

Pessoa fue un adelantado a su época, un tipo de espíritu inquieto y juguetón que tenía tiempo para cosas tan diversas como escribir canciones non-sense para niños, admirar al tarado de Aleister Crowley, o convertirse en publicista para implantar coca cola en su país. Así de divertido y particular es como me gusta recordar a Pessoa, tramando algo mientras disfruta de un piscolabis en La Brasileira, en su lugar de siempre, donde nos recibirá estupendamente ataviado con su pajarita y gafas de miope.

Para que no les quede duda alguna, me despido con unos versos suyos publicados en Tren de cuerda, líneas de un poema llamado Libertad en el que deja constancia de su amor por los libros. No se lo pierdan.


¡Ay qué placer
no cumplir un deber,
tener un libro que leer
y no lo hacer!
...

Además de esto
sólo está Jesucristo
que no sabía nada de finanzas
ni consta que tuviera biblioteca


Más Pessoa y otras hierbas de Lisboa en :


domingo, 6 de diciembre de 2015

Tony Sarg: America's Puppet Master

Había una vez una canción que decía algo así como Tirí-tiriti, Tirí-titero.... no espero que la recuerden, aunque si lo hacen, posiblemente se den cuenta de que la melodía está totalmente fuera de lugar; en cualquier caso, de titiriteros va este escrito, de uno en concreto, el America's Puppet Master: Mr. Tony Sarg, el hombre de los globos.

Antonio Federico Sarg, más conocido en el mundo de los globos como Tony Sarg fue un pionero en el mundo de las marionetas y decimos marionetas por llamarlas de algún modo, ya que una figura superior a los 40 metros de alto poco o nada tiene de marioneta ¿no creen? pues así eran las creaciones de este artesano de los personajes de helio que sobrevolaron las céntricas calles de Nueva York en los años 20 y 30 del pasado siglo.

¿Saben ya de quién les hablo? por si les quedaba alguna duda, les presento A Sarg


Tony Sarg. Goodyear Hangar (circa, 1920) 

Y es que todo en la historia de este hombre y sus magníficas marionetas voladoras está lleno de literatura. Pero vayamos poco a poco. No tienen curiosidad por saber qué lleva a un tipo de proporciones "humanas" a crear los bichos más grandes del mundo? ¿era tal su ansia de jugar?¿qué suerte de megalomanía sufría? pues la respuesta a esto es una suma de tres factores: la imaginación desbordante y amor por el cartoon de Sarg, la celebración del día de Acción de Gracias y la campaña publicitaria de Macy's (los grandes almacenes neoyorkinos considerados "la tienda más grande del mundo" durante décadas).

El caso es que Macy's -la tienda de la Sexta avenida, esquina con la 14- ataviada con una estrella en su logo (curiorífico, curiorífico, ¿saben de dónde sale la estrella corporativa? pues de un tatuajes de su fundador, que se hizo en la adolescencia cuando trabajaba en un barco ballenero de Nantucket ¿he dicho ballena? ¿he dicho Na
ntucket? Melville y yo, yo y Melville, la constante) encargó a Sarg que preparara un gran espectáculo, algo que saliera del escaparate, algo especial con sus magníficas marionetas para el desfile anual de Acción de Gracias, pero ¿por qué? pues porque era una manera de captar futuros clientes para su tienda, familias que se reunían para celebrar la festividad se echarían a la calle para ver tal espectáculo, convirtiéndose en potenciales clientes de la tienda de la que todo el mundo acabaría hablando. Y vaya si funcionó.

Antes de ponernos en la calle a dejarnos llevar por la magia de los globos, deberíamos saber quién era Tony Sarg. Aunque guatemalteco de nacimiento, Alemania fue su país natal. Era hijo de diplomático y su familia cambiaba de residencia con asiduidad, algo que marcó la vida de Sarg, quien poco después de Alemania se trasladó a Inglaterra y de allí, por amor, acabó en Cincinnati. Su madre coleccionaba marionetas, y quién le iba a decir que de ser uno de sus hobbies, estos juguetes acabarían convirtiéndose en un oficio profesional que arrancó a principios de los años 20. Y ya que estamos y sabemos de dar vida a muñecos ¿por qué no animarlos? Miren lo que Sarg hizo en 1921 ¡Una animación sobre el circo!




El caso es que con el soporte de los grandes almacenes y con la inestimable colaboración de Bil Baird- su mayor fan y el que sería el heredero de su arte- comenzó a trabajar en el desfile de Macy's dando vida a enormes personajes de helio que procesían del mundo de la literatura infantil o la animación, a los que por sus proporciones (+/- 40 metros de alto) y capacidad de movimiento dieron en llamar upside-down puppets. Los globos de Sarg, o como el los llamaba "marionetas del cielo", sacaron a miles de familias neoyorkinas de sus casas para presenciar el desfile de Acción de Gracias, algo que con los años se convirtió en un verdadero espectáculo llegando a alcanzar una audiencia de más de tres millones de personas- recuerden que hablamos de la década de los 30-. Solo podrán hacerse a la idea de tal movilización cuando conozcan la obra de Sarg. No pestañeen.




Los desfiles de Macy's de Acción de Gracias comenzaron en 1924 y originalmente participaban en él empleados de de la tienda y animales del zoológico de Central Park. Al principio se le conocía como el Desfile de Navidad de Macy, pero en 1927 fue renombrado como desfile de Acción de Gracias, y esa variación era el primer paso hacia un cambio que acabó por convertir el desfile en un evento imprescindible de la historia americana; ese año se sumó al desfile Tony Sarg con sus globos.

Tony Sarg Bil Baird en el estudio, 1930

El primer globo del desfile de Macy's fue Félix el Gato. En ese primer desfile de Sarg los globos se inflaron con aire y en los siguientes ya se usó helio; estaban hechos de caucho, no como los actuales, que son de poliuretano. Una vez que acababa el desfile los globos, eran liberados al cielo, algo que sin duda provocaba pérdidas, para lo cual los almacenes Macy's establecieron una recompensa de 50 dólares para aquellas personas que los recuperaran sanos y salvos hasta 1932, año en que los globos fueron considerados un peligro para el tráfico aéreo- los pilotos comerciales trataban de capturarlos por la recompensa mientras descuidaban su pilotaje....en fin, un peligro.

Desfile de Acción de Gracias. Grandes almacenes Macy's 

Félix el gato por Tony Sarg, 1927

Tony Sarg

Tony Sarg

Tony Sarg

Homenaje a Collodi de Tony Sarg

La bestia de Nantucket de Tony Sarg, 1937

La bestia de Nantucket de Tony Sarg, 1937

Félix el gato, Pinocho, la bestia de Nantucket, Humpty Dumpty u Olivia la de Popeye son solo algunas de las caras conocidas que Sarg convirtió en gigantes de helio y paseó por los cielos de Nueva York hasta finales de los 30, en el 39 estaba casi arruinado, ya no era tan innovador y además contaba con una selecta competencia a la que él mismo había formado en sus estudios (entre sus ilustres alumnos estuvo Jim Henson, creador de los Muppets- Teleñecos en España)

Poco después llegó la segunda guerra mundial y el desfile fue suspendido de 1942 a 1944 porque el caucho y el helio eran necesarios para la guerra: máscaras de gas, balsas, tanques, etc todo llevaba goma ¡America needs your scrap rubber! y así llegó el fin de los globos de Sarg.

La tradición se retomó, y ha seguido hasta nuestros días, en los 60 empezaron a aparecer la figuras de Disney, y en las últimas décadas ha habido otros conocidos de helio como Snoopy, los Rugrats, Pokemon.... El desfile sigue siendo un clásico para ir en familia.

Hace unos años, la autora e ilustradora americana Melissa Sweet publicó Balloons Over Broadway (premiado con su correspondiente Medalla Caldecott), la historia ilustrada de Tony Sarg y sus globos gigantescos sobre el cielo de Nueva York, una narración de collage y acuarelas que cuenta al lector la pasión y el amor de Sarg por su trabajo como titiritero.

Para finalizar el post, les dejo una ilustración del mismísimo Sarg en la que con mucho color invita a las familias neoyorquinas a salir a la calle y disfrutar de la llegada de la navidad en medio de sus globos gigantes de helio ¿cómo no iba a batir récords de audiencia? una publicidad infalible ¿no creen? no sé porque, pero a mi esta secuencia me recordó mucho a las tiras de Winsor McCay... ahí lo dejo.


jueves, 3 de diciembre de 2015

Barcelona, capital de la vida ilustrada

En las últimas décadas, la ilustración- una disciplina complementaria y enmarcada dentro de las artes aplicadas- se ha convertido en una herramienta de obligatoria presencia en el mundo de las artes visuales. Desde mediados de los 90, hemos visto como cobraba mayor relevancia y ganaba terreno día a día como soporte al diseño, el cine, la edición, la música, etc, colándose de lleno en la rutina de una sociedad cambiante que no ha dudado en usarla para expresar y reflejar su evolución.

Frecuentemente escuchamos voces que hablan de "auge de la ilustración" aunque por el contrario, no deberíamos hablar de explosión sino de renacimiento, ya que este método de expresión artística (tratada antaño como un género menor del arte) ha estado al servicio de la sociedad desde hace siglos. Sin remontarnos demasiado, en los pasados XVIII y XIX, la ilustración fue el medio de difusión de los descubrimientos científicos en materias como la botánica, zoología y anatomía; el victoriano John Rushkin decía: “Si sabes dibujar una hoja, sabes dibujar el mundo” y gracias a estos artistas del detalle conocimos los trabajos de Buffon o Linneo. Tiempo después y ya entrado el XX supimos de asuntos políticos y conocimos los problemas de la sociedad o las injusticias de la guerra gracias a los lápices y el espíritu crítico de gente como Tomi Ungerer, Ben Shan, Saul Steinberg o David Weidman; con la posguerra vivimos los tiempos de bonanza, libertad y como consecuencia la época dorada del consumo gracias a originales ilustraciones en soportes publicitarios de genios como Paul Rand, Alexander Girard o Alain Gree.

Pero volviendo al panorama actual y teniendo en cuenta la explosión de nuevos modelos de negocio en sectores como el de la edición, en el que en los últimos 20 años han proliferado los sellos independientes y especialmente los dedicados a la publicación de álbumes ilustrados, novela gráfica o narrativa ilustrada, debemos hablar de un centro neurálgico de esa revolución en nuestro país, un cuartel general donde el colectivo "ilustrado" se siente como en casa: la ciudad de Barcelona. ¿Por qué Barcelona? entre otros motivos por la tradición formativa que desde hace años ofrece la ciudad: Massana, Llotja, Eina, Bau, Elisava, Escola de la Dona, Idep... y así más de una docena de centros formativos con ciclos especializados en ilustración a los que jóvenes de todo el país y de otras ciudades europeas acuden con el objetivo de profesionalizar su pasión por el dibujo, aprender nuevas técnicas, etc.

Mundo ilustrado: panorama de la ilustración en Barcelona. Barcelona: Gustavo Gili, 2015

Barcelona pues, epicentro de la ilustración, ha acogido en sus escuelas a personajes relevantes del panorama de la ilustración actual dentro y fuera de nuestras fronteras, muchos de los cuales aparecen recogidos en una publicación que ha visto la luz hace apenas unos meses: Mundo ilustrado, un libro de la periodista Marta Rodriguez Bosch publicado por Gustavo Gili en el que no solo se recoge un catálogo de ilustradores de diferentes ámbitos de trabajo (ilustración editorial, científica, street art o tattoo ) sino también una serie de recursos centrados en el mundo de la ilustración y de especial interés para todos aquellos que dan sus primeros pasos en la vida ilustrada: tiendas de materiales, galerías, asociaciones, premios o eventos.

Mundo ilustrado: panorama de la ilustración en Barcelona. Barcelona: Gustavo Gili, 2015
il. Marga López

Sirva esta Matrioshka para olvidar la caja de texto y pasar a la narración visual. A continuación veremos una selección de las propuestas visuales elegidas entre los 48 ilustradores participantes en la publicación. Como bien reza la ilustración de Marga López, son muchos los ilustradores, y por supuesto aquí no vamos a mostrarlos todos, o lo que es lo mismo, "no están todos los que son", para ello deberán colocar entre sus manos la versión impresa, donde podrán conocer mediante las fichas explicativas de cada uno de los ilustradores (en español e inglés) información biográfica, sus publicaciones o detalles como sus referencias, motivaciones, técnicas, etc. Espero que la representación sea lo suficientemente ilustrativa. Bienvenidos al Mundo ilustrado.

Mundo ilustrado: panorama de la ilustración en Barcelona. Barcelona: Gustavo Gili, 2015
il María Romero García

Mundo ilustrado: panorama de la ilustración en Barcelona. Barcelona: Gustavo Gili, 2015
il. María Hergueta

Mundo ilustrado: panorama de la ilustración en Barcelona. Barcelona: Gustavo Gili, 2015
il. Carmen Segovia

Mundo ilustrado: panorama de la ilustración en Barcelona. Barcelona: Gustavo Gili, 2015
il. Camille Vannier

Y para arrancar no he podido evitar seleccionar estas 4 imágenes unidas por un denominador común: el lápiz. Cuatro ejemplos de ilustradoras cuyos trabajos tienen un absoluto control del color- una paleta restringida pero muy llamativa-, todas responden a un patrón de narración intimista, tierna, de cierta desnudez emocional. Ellas son: María Romero García, María Hergueta, Carmen Segovia y Camille Vannier, aunque no cabe duda que en este grupo de "sentido y sensibilidad" debemos citar también a Albert Asensio, Noemí Villamuza o Conrad Roset, otro de los ilustradores que aparecen en el libro y del que seguro ya han visto multitud de muestras de trabajo. 

¿Quienes son ellas? María Romero García, una apasionada de Schiele; María Hergueta, cuyo primer álbum ilustrado Cuando no estás aquí, publicado por Los cuatro azules fue premio Junceda en 2013; Carmen Segovia, ilustradora barcelonina con un extenso curriculum de publicaciones a nivel nacional, internacional, exposiciones y galardones (y una fan de mi adorada Maira Kalman) y por último la parisina Camille Vannier... ¿no es fantástica? carne de fanzine y novela gráfica, nos dejó con la boca abierta con su primer trabajo El horno no funciona y no les cuento ya con éste de Apa Apa- ¿saben que uno de sus libros de cabecera es Pedro Melenas?

Y cambiamos radicalmente de estilo para visitar los particulares imaginarios de otras dos ilustradoras en cuya descripción nos encontramos el mismo atributo: espontaneidad. La primera, completamente atraída por el azul eléctrico; la segunda, con el trazo a mano en tinta negra ¿saben ya de quiénes hablo? Son Carla Besora y Arianne Faber

Mundo ilustrado: panorama de la ilustración en Barcelona. Barcelona: Gustavo Gili, 2015
il. Carla Besora

Mundo ilustrado: panorama de la ilustración en Barcelona. Barcelona: Gustavo Gili, 2015
il. Carla Besora

Mundo ilustrado: panorama de la ilustración en Barcelona. Barcelona: Gustavo Gili, 2015
il. Arianne Faber

Carla Besora y la holandesa Arianne Faber comparten catálogo editorial con sus proyectos de ilustración infantil- Buñuelos de huracán con texto del narrador Pep Bruno la primera y el ya clásico La fábrica de nubes, la segunda- son algunos de los títulos de la editora A buen paso- ambos, elogios a la sencillez, ambos pequeños álbumes ilustrados de brillante ocurrencia e inocencia. A Besora le gusta Bretch Evens y a Arianne, Steinberg y Ungerer ¿cómo no iban a atraparnos sus dibujos teniendo de fondo todas esas fantásticas referencias?

Si hablamos de un dibujo más gráfico, el catálogo de ilustradores propuesto por Marta Rodríguez nos remite a gente como María Corte ¿recuerdan a los Minimúsicos? una alumna de Massana que con sus dosis geométricas ha conquistado a clientes como New York Times, Naïf o el Wall Street Journal; también está Anna Parini, de imagen mucho más sintética y color homogéneo, quien se ha colado entre las páginas del New York Times o Rolling Stone.

Cambiamos de tercio, y si lo que nos interesa es la novela gráfica, nos nos faltan candidatos, y de lo más ilustre, ya que por estas páginas verán pasar a viejos conocidos como Gallardo, Juanjo Sáez o Sergio Mora (que ha saltado del ilustrado infantil de Papá Tatuado o La semilla piloto al cómic de adultos- El niño rock o Typical spanglish) y a voces más femeninas como la de Sonia Pulido en otra de sus facetas ilustradas: la cerámica, un trabajo exquisito que sin duda robará los corazones que aún no hayan caído rendidos ante sus rotuladores o ante trabajos tan bellos como Duelo de caracoles. Miren, miren.

Mundo ilustrado: panorama de la ilustración en Barcelona. Barcelona: Gustavo Gili, 2015
il. Sonia Pulido

Mundo ilustrado: panorama de la ilustración en Barcelona. 
Barcelona: Gustavo Gili, 2015
il. Sonia Pulido

Además de ilustrar revistas, álbumes infantiles o novela gráfica, los participantes de Mundo ilustrado trabajan otros soportes como la cartelería, la ilustración científica o la de moda. Algunos de ellos cuentan ya con un dilatado portfolio como el caso de Trochut, Los Brosmind, Roger Olmos, Riki Blanco, Pep Montserrat- estos dos últimos ejercen además como docentes en escuelas de ilustración-. Otros, de los que probablemente no reconozcamos su nombre a bote pronto, son ilustradores con presencia habitual en la red, como el caso de Coqué Azcona y sus pájaros caligráficos o Chidy Wayne- que antes de ilustrador de moda fue diseñador y padrino de la ONG KindSurf- y sus fabulosos carteles de tinta y acuarela para Tom Ford.

Como decía unos párrafos más arriba ni son todos los que están, ni están todos los que son, pero eso tendrán que descubrirlo los lectores cuando volteen la tapa de esta nutritiva guía de la ilustración en Barcelona, una herramienta fundamental para conocer el quién es quién de la vida ilustrada en la ciudad condal que además contiene información práctica de valor incalculable para los que arrancan su formación en la ciudad.

Para finalizar, y brindar por la idea de aglutinar en una publicación este particular catálogo de ilustradores, nos quedaremos con el cartel de otro de los ilustradores imprescindibles en la Pequeña Ciudad y por supuesto en la vida ilustrada. Disfruten del fabuloso cartel del heredero de las técnicas de impresión de Sister Corita y del cartoon-cartoon del Mid Century: Alexis Rom, al frente del equipo de la Vostok, un lugar imprescindible para todos los amantes de la cultura ilustrada ¡Salud y larga vida a sus didácticos vermuts!

Mundo ilustrado: panorama de la ilustración en Barcelona. Barcelona: Gustavo Gili, 2015


Hasta aquí el repaso al Mundo ilustrado de Marta Rodriguez Bosch, una guía de lectura obligada y distendida para todos aquellos que comienzan su andadura en el mundo de la ilustración, la edición de ilustrados o simplemente pecan de curiosidad visual. Lo dicho, disfruten del mundo ilustrado.


Más mundo, más ilustración:


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